2.6.11
En el gran juego de la relación humana, gana el que mejor miente. Y el que mejor miente, es aquel que se convence a sí mismo.
Si se pudo acabar, es que se podía acabar. La tristeza pasará, no los bellos recuerdos. Y esos duelen tanto como agradan.
Al volvernos a ver, entendimos que no había vuelta atrás y cada cual quiso volver a su recuerdo. Pero se había borrado y fue un nuevo día.
Brontis Jodorowsky
15.12.10
Eventos planetarios
3.12.10
21.10.10
Lenina meets Coneijitos

De regreso en Europa, Ian MacCulloch y Will Sergeant, miembros originales de EATB, están más que satisfechos tras su shows en Sudamérica. En México tocaron frente a casi 80.000 personas en el festival Corona junto a The Pixies y otras bandas más noveles como Interpol y White Lies. Antes habían pasado por San Pablo y Buenos Aires, shows que calificaron de “increíbles” en su blog.
Sus dos presentaciones anteriores en Buenos Aires, en 1999 y en 2006, ambas en teatros, se caracterizaron por la prolijidad del sonido y la actitud algo distante de la banda, casi una marca registrada. Pero este tercer encuentro tuvo todo lo contrario: en un boliche con aires londinenses, Los Bunnymen hicieron un poderoso set con algunos problemas de sonido, que no afectaron el humor, menos parco y más relajado de la banda. Gracias a la sólida base rockera del baterista Nick Kilroe y del bajista Stephen Brannan EATB logró una intensidad inesperada y una comunicación con un público abundante y entusiasmado. Cerca de un escenario absolutamente despojado, muy al estilo de los 80s, la gente cantó y saltó casi todas las canciones, aun las más antiguas como Zimbo o Villiers Terrace y deliró con los hits de la banda y con el único tema de su último disco: Think I need it too.
El inicio fue con Going Up y el cierre con The Cutter, para volver en un bis con Nothing Last Forever y jugar con Walk on the wild side, Roadhouse Blues y una versión muy especial de Lips Like Sugar, con fraseo Stone incluido.
La presencia de gente muy joven confirmó que después de años Mac logró su cometido: dejar en claro que Echo & The Bunnymen es y ha sido la inspiración de una lista interminable de bandas como Coldplay, The Killers y hasta los mismísimos U2, a quienes siempre se dedicó a criticar con su famosa mordacidad. Pero eso parece ser parte del pasado; el mundo entero se ha convencido de que él y sus hombres conejos son lo mejor que le pasó a la música, (cosa que muchos de sus fans sabíamos desde hace mucho).
Antes de la gira, Mac ya se había mostrado más accesible: vienen tocando seguido alrededor del mundo con excelentes comentarios y sus dos últimos discos de estudio, Siberia (2005) y The Fountain (2009), los muestran en el mejor momento musical de la banda, si es que eso es posible después de tantas canciones emocionantes e inolvidables. Mac como siempre tiene algo para decir al respecto: “Siberia tuvo muy buena prensa, especialmente en los Estados Unidos. Pero no fue uno de mis mejores trabajos. Hacer The Fountain en cambio fue apasionante. Me sentí eufórico al ver lo apasionados que estábamos todos otra vez. Me llevo a re-encontrarme con mis broncas. Algunos lo llaman “angustias”, pero yo prefiero llamarlo bronca.”
La producción estuvo a cargo del escocés John McLaughlin. Mac sonríe al respecto: “Me dijo que Bunnymen le gusta desde siempre, pero creo que sus favoritos son The Clash y Bruce Springsteen. Nos hicimos buenos amigos. Yo quería un sonido sólido como una poderosa corriente que arrastrara las letras, no un tintineo metálico como en Siberia. Necesitaba alguien a quien confiarle la tarea de lograr ese sonido. Cuando me escuchó tocar The Idolness Of Gods solo con guitarra se emocionó hasta las lágrimas: ahí entendió por qué la compuse de esa forma. Lo que obtuvimos con Think I Need It Too y Forgotten Fields, creo que lo puedo definir como: ‘así tiene que sonar’.”
Sobre dos de las canciones más impactantes del álbum, The Idolness of Gods y de Do You Know Who I Am, comenta “La letra dice ‘¿Sabes quién soy Yo?’ Eso es algo que muy pocas veces alguien se atreve a decir. Antes se mordería la lengua, pero yo lo digo por todo el disco porque yo sé exactamente quién soy y qué hago. Es como refregárselo a todos en la cara. Si fuera actor, sería como Jack Nicholson o De Niro. Ellos sí que saben lo que están haciendo. Pero de haber sido actor, creo que, habría elegido mis papeles mejor que De Niro…”
“Los últimos años fueron como un antes y un después, todo debido a este último álbum, sus canciones y a los conciertos de Ocean Rain (En septiembre de 2008, la banda fue invitada a actuar en el Royal Albert Hall para presentar su obra maestra de rock sinfónico Ocean Rain, de 1985), que hicieron que Bunnymen sea más importante que nunca.”
Su inmensa autoestima lo lleva asegurar que “soy mejor compositor y cantante ahora. Quiero sonar como el Sinatra de Reprise. Ya sé que me cansé de él pero él es el único al que puedo tener como modelo a alcanzar, porque soy mejor que todos los demás. Mi voz es más...franca, y le queda mejor a estas canciones. Este álbum es sobre haber vivido la vida, y todavía sentir algo. No soy un compositor tradicional. Lo que mejor hago es la poesía.”
Por último y para describir a The Fountain respecto de sus trabajos anteriores, dice lo mismo de siempre con una sonrisa: “Es lo mejor que hicimos desde Ocean Rain…”

13.9.10
LHC
23.5.10
22.5.10
19.5.10
soda stereo - av 9 de julio - persiana americana 1991 mi buenos aires qu...
Ni se te ocurra, ok?
(Algún día explicaré por qué este video de pésima calidad y años de antigüedad. Y sino, pregunten a R. mode que es taan... Bueno, eso lo saben)




